Aunque no seas un influencer propio de estar en el documental de Fyre Festival, algunos perfiles de las redes sociales pueden tener los seguidores suficientes como para que el trabajo con marcas sea posible.

“Me espanta la palabra Influencer. Debo de encontrar otra palabra que la sustituya”, dijo Grace Atwood, la fundadora de The Stripe, un blog de lifestyle.

“Para mí, la palabra influencer es un poco ruin. Hace que suene como si mi trabajo consistiera en presionar un producto a las personas o hacer que prueben ese producto con tal de que sean como yo”, dijo Atwood.

Sé perfectamente lo que Grace Atwood quiere decir, y es que hay algo gracioso en la manera en que muchos influencers están promocionando productos, ya que ni ellos mismos después de realizar esa promo los van a usar. Eso se puede ver en los tutoriales de maquillaje de YouTube, donde se prueba una brocha para hacer una review de esa marca, pero en la realidad
la brocha nunca ha llegado a tocar la cara del youtuber. Por lo que, en un mundo hipócrita, donde es alarmantemente fácil vender tu integridad, cómo te mantienes confiable y te aseguras de que no estas estafando a tu comunidad por dinero.

Para comenzar, definamos qué significa influencer: “una marca o persona que consigue que la gente la escuche como resultado de algo que ha compartido”, tal y como dijo Tiffany Aliche, CEO de The Budgetnista, que ha conseguido más de 400000 seguidores en Facebook y más de 150000 seguidores en Instagram.

El rol de ser influencer puede abarcar una amplia variedad de trabajos más específicos. Se les pregunta qué hacen para vivir, por ejemplo, Aliche utiliza el término: “profesora personal de financias”. Atwood, mientras tanto, prefiere que se la desriba a ella como una escritora.

No importa qué tipo de negocio tengas en el mundo del influencer, el primer paso para tener influencia sobre tus seguidores es mantener una política de transparencia. “Patrocinar productos es la forma que tengo de pagar las facturas y mantener el negocio funcionando, y siempre estoy al frente de eso”, dice Awood. “Diciendo eso, estás comunicando un mensaje
como un anuncio, por lo que mi regla de oro es que la publicidad de productos sea menos del 20% del contenido total”

De hecho, algo de transparencia es necesaria por ley. La FTC estableció que los influencers tenían que anunciar explícitamente si ese contenido era un anuncio o no. Es por ello que puedes ver como en las redes sociales utilizan #ad #spon #sponsered, o the “He colaborado con” en los posts en lo que están colaborando con alguna empresa.

Pero se ha de tener en cuenta de que el hecho de que ahora sea necesario que se haga explícito, significa que ocurra. “La mayor señal de alarma es cuando una compañía te dice de
no revelar que tenéis una colaboración” Schroeder-Gardner dice. “Entonces huye”

Aliche también examina las prácticas laborales y la ética de las empresas que se acercan a ella.

Si una empresa no actúa de forma correcta para sus trabajadores y consumidores, entonces has de evitar colaborar con ella a no ser que se ofrezcan ser consultora interna de la empresa con la finalidad de solucionar el problema.

De forma similar, la influencer Aja Dang, quien tiene más de 300000 suscriptores en Youtube y 160.000 en Instagram, recomienda buscar una convergencia en los valores entre los clientes y ella.

“Es importante saber quién eres y qué es lo que defiendes”, dice Dang, quien solamente trabaja con marcas que tengan la etiqueta de cruelty-free.“

Desafortunadamente, muchas marcas famosas testan en animales por lo que mi capacidad de trabajo es más limitada, pero no hay cantidad de dinero que me convenza de lo contrario”

Asegúrate que los clientes potenciales respetan tu tiempo lo suficiente como para pagarte es una de las maneras para deshacerse de las posibles señales de alerta.

Otra sugerencia: Date cuenta de cómo la marca se ha acercado a ti. ¿Han escrito mal tu nombre? ¿Crees que has sido parte de una ráfaga de emails? Si este es el caso, Dang sugiere seguir adelante y pasar de esta marca. “si ellos no se preocupan lo suficiente de llegar a ti de forma personificada, ellos no valorarán tu tiempo como tú lo hubieras hecho a ellos”

Es usual que a los influencers se les pregunte para patrocinar un producto o una marca a cambio de que esta misma marca les de publicidad. Pero tal y como cualquier millenial sabe, también se puede morir por la publicidad.

“Cuando comencé, solía llamar a Social Bluebook para ayudarme a determinar mi tarifa para cosas como las menciones de Youtube o las imágenes de Instagram”. Decía Dang. “Sabescuánto vales, así que comienza tú la negociación”.